Capítulo 46. Una propuesta dolorosa
Mateo observaba conmovido la escena entre su hermoso hijo y Sabella, deseando y añorando ser él parte de esa hermosa familia. Una lágrima amenazó con salirse de uno de sus ojos y él, al sentirlo, se la secó de inmediato. Matías, luego de su reencuentro tan emotivo con su madre, se fue a abrazar a Oriony dándoles un poco de espacio a Sabella y a Mateo.
–Muchas gracias por dejarlo ir con mis abuelos – Mateo no dudó, en agradecerle a Sabella ese permiso de nuevo – Él se la ha pasado muy bien con l