Capítulo 30. Permiso concedido
Esto había que celebrarlo, a Sabella le llegaron muchas ideas a la cabeza, pero eso sería después, tal como lo había recomendado el doctor, pero necesitaba gritarle a la vida que le agradecía esa nueva oportunidad, tenía tanto en mente, su vida, su hijo, su negocio, hasta Mateo estaba incluido en esos planes, porque ahora iban a estar más unidos, por su hijo y se iban a seguir viendo y debía estar bien con él.
No podía estar más feliz, era algo que tenía que aprovechar de ahora en adelante al m