Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl aire en la suite del Hotel Plaza olía a café amargo y a una desesperación de alto nivel. Zeina, con el pijama de diseñador todavía puesto, Tariq no le había dado la oportunidad de cambiarse, la había obligado a salir del penthouse tan pronto como la llamada con Fátima había terminado, solo tuvo oportunidad de sacar su equipaje.
Temblaba de rabia, su humillación había sido grabada a fuego.
Amir Al-Far







