—Acabas de arruinar mi vida social, ¿lo sabes? —con los brazos cruzados y un puchero en los labios, miraba enojada al castaño que conducía a mi hogar.
Hogar donde me esperaba un padre histérico que ya había alertado a todo su equipo de seguridad para que investigaran quién había sido la persona que intentó atropellarme en la gasolinera.
Genial, otra época de encierro.
Gracias, Alex.
—En otras culturas, cuando una persona salva a otra de un intento de asesinato inminente, por lo general se le d