Capítulo 22 — Felicidades, diosa Walker.
—¡Ven! ¡Vamos, Alex! —Exclamo dichosa mientras corría hacia el agua que tocaba mis pies. Mi vestido había sido lanzado a alguna parte y ahora estaba de nuevo en mi traje de baño negro.
Sin embargo, el castaño seguía sentado en la arena, viéndome con curiosidad y, creo que, disfrutando de mi ataque de efusividad. Después de que me dijo que iba a aceptar la propuesta indecente que tenía en mente, no pude evitar sentirme emocionada y al mismo tiempo nerviosa. Alex me dijo que si quería, comenzaría