James abrió la puerta y saltó al asiento del copiloto.
Thea pisó el acelerador y no tenía intención de detenerse. Sin preocuparse por la seguridad de James, lo reprendió al verlo en el asiento del pasajero: “¿Qué estás haciendo aquí? ¿Por qué no vas a buscar a Maxine?”.
“Thea, esto es solo un malentendido”, explicó James.
“No sé qué le pasó hoy. La visité para discutir nuestros planes futuros. De repente, su personalidad cambió y comenzó a decir cosas raras. Al final, incluso me abrazó con