“Me gustas, James. Haré cualquier cosa por ti y te ayudaré con todo a mi alcance. Por ti, controlaré a los Caden y conseguiré aliados políticos para ayudarte a ganar las elecciones. Haré campaña por ti y te ayudaré a ascender al trono del Rey”.
Cuanto más decía, más agitada se ponía.
En ese momento, James se sumió en sus pensamientos. Empezaron a aparecer imágenes en su mente, vastas extensiones de territorio, un harén de bellezas y concubinas, y el paisaje nocturno de un Sol próspero, todo