James se llevó los cigarrillos y salió de la Mansión de la Paz.
Tras salir, Tiniebla fue tras él y gritó: “James”.
James se dio la vuelta con las manos en los bolsillos del pantalón y preguntó: “¿Qué pasa?”.
Tiniebla observó los alrededores con cautela, arrastró a James a una zona apartada sin guardias y le susurró: “El Rey desea conocer todo tu plan”.
James le dirigió una mirada decisiva al decir: “Aún no tengo ningún plan concreto. Lo pensaré cuando sea oficialmente el comandante del Ejérc