Capítulo 146
|| PUNTO DE VISTA DE SERGIO ||
La iglesia era sofocante.
Incluso desde mi posición oculta junto a la entrada lateral podía sentir la tensión que emanaba de cada pilar de mármol y de los bancos cubiertos de terciopelo. Las lámparas de araña colgaban pesadas sobre los invitados, con sus cristales brillando como si se burlaran de todos nosotros.
Afuera, el cielo gris de España anunciaba una tormenta inminente.
Me ajusté el auricular en la oreja y escuché un leve chisporroteo estático.