Capítulo 139
|| Punto de vista de VALERIA ||
Detestaba cada segundo de aquello.
El trayecto en coche hasta el bar se sintió como un interminable cortejo fúnebre. El elegante vestido que me habían obligado a llevar me rozaba la piel de forma insoportable, y tiré del dobladillo con impaciencia justo cuando el conductor se detenía frente a un edificio iluminado por destellantes luces de neón.
—Hemos llegado, señorita Valeria —informó con una sonrisa tensa.
No se la devolví.
Bajé al aire cálido de