El semblante de Aleksander era totalmente serio; él parecía estar hablando muy en serio con lo que me decía acerca del divorcio. Pero sabía bien que era porque quería formar una familia tradicional y no era porque me quería a mí.
—En serio, deja de decir lo mismo una tras otra vez. Entiende que las cosas son así y es lo mejor; debimos evitar estos enredos y seguir con el plan original.
No quise escuchar lo que él quería decir, así que al final me abrigué con la sábana tan delgada del hospital y