En mis adentros me reprochaba por esa actitud defensiva que siempre mostraba, pero no quería bajar la guardia y terminar contando algo que sinceramente no tenía el ánimo de contar.
—No tengo esas intenciones, en serio que no. Ahora quiero que estés tranquila; me preocupa el hecho de que pienses que siempre voy a pedirte que me digas algo solo porque vengo a defenderte o te digo alguna palabra que te haga sentir segura.
—Es solo que no puedo creer totalmente que las cosas que haces no tienen inte