Nina
- ¿Estás más tranquila? - pregunta mi marido tumbándose a mi lado en la cama, pero mientras mira al techo vislumbro un pecho manchado y tatuado que sube y baja jadeante. ¿Estoy tranquila? En realidad, estoy flácida de placer y pensando que si su idea es calmar mis tormentas con sexo, esa idea sería muy bienvenida. Sin embargo, necesito una explicación y él debe tener una, ¿no?
- Para su gobierno, tuvimos una fea pelea. - Dice y me mira. - Le dije a Isis que me gustas y no pareció muy cont