Nina
Diez años después...
El poder del submundo del narcotráfico está hecho para los hombres. Lo he creído toda mi vida y estaba dispuesta a aceptar esta realidad cuando pisé por primera vez un altar y me vi obligada a decir que sí a un hombre que ni siquiera conocía. Pero fue junto a este desconocido cuando descubrí que las cosas no eran exactamente así. El poder puede estar en manos de quien lo desea, sólo hay que saber utilizarlo y ser lo suficientemente inteligente como para no dejarse domi