Nina
Ok, puedo tachar bailar de mi lista de cosas por hacer esta noche. Realmente no puedes bailar vestida casi como una... novia. ¡Que mierda! ¿Por qué me han elegido este atuendo? El coche se detiene minutos después frente a un lujoso restaurante en una zona privilegiada de la ciudad y mis ojos escudriñan cada detalle del lugar. Paredes claras con follaje dorado, lámparas amarillentas, una lámpara de araña en el centro del gran salón y mesas redondas desplegadas que exhiben elegantes arregl