Mundo ficciónIniciar sesiónBIANCA
El consigliere del capo me guio por pasillos atiborrados de millonarios, empresarios, funcionarios, gente de personal, niños... y más. Mientras íbamos caminando no le hablé, él tampoco me habló a mí. El papel brillante de las paredes me dejaba ciega. Salimos a cubierta por una escalera estrecha. El olor marino me agolpó de repente y la brisa marina alborotó mi cabello perf







