Mundo de ficçãoIniciar sessãoBianca.
¡Maldita rusos y todos sus antepasados!
¡Maldito Giovanni que se consumiría en las llamas del infierno sin mí!
Desperté en medio de un colchón ponzoñoso, las paredes negras dejaban todo en una oscuridad que me erizaba los pelos de la nuca. Todo en este lugar era siniestro, oscuro y oloroso. Olía a moho, a sangre, y a muerte. La hab







