Mundo ficciónIniciar sesiónBIANCA
Me senté en una silla junto a Don, desde que había escupido todas esas para con el propósito de herirlo, no me había mirado. Pero, las miradas en dedicadas hacia mí no faltaban, ya estaban los socios de él follándome literalmente con los ojos. Algunos eran jóvenes, otros más viejos. En esa mesa con una r







