CASSAIN
Entro corriendo a la casa con Evelessa detrás de mí mientras Alexander irrumpe como un huracán.
—¡Cassain!
Me doy la vuelta bruscamente.
—¿Qué pasó?
Su rostro no se ve bien.
Demasiado pálido.
Demasiado serio.
—Alexis.
Mi estómago se aprieta al instante.
—¿Qué pasa con ella?
—Intentó algo estúpido.
—¿Qué hizo exactamente?
—Alexander.
—Intentó romper el vínculo de apareamiento.
El silencio golpea la habitación como un puñetazo.
—… ¿con Sebastian?
—Sí.
Suspiro con cansancio.
—¿Cómo?
—Magi