ARISTÓTELES
—Estás mirando.
—Estoy calculando.
Lira ni siquiera me mira.
—Por supuesto que sí —murmura.
Estamos caminando por la cresta oriental de noche y ella no está muy complacida conmigo.
—Estás pensando de más —añade.
—Siempre pienso de más.
—Y aun así, sigues tomando decisiones temerarias.
Sonrío con suficiencia.
—Solo cuando importa.
Eso me gana una mirada. Afilada. Evaluadora. Todavía no confía plenamente. Mi mirada cae brevemente hacia su vientre, que está muy avanzado ahora.
—Lo está