CASSAIN
Evelessa está acurrucada en el sofá a mi lado, hojeando unos documentos que ella dice que son "tonterías políticas aburridas", lo que significa que definitivamente son importantes.
Se ve en paz por una vez, y desearía poder mantenerla así para siempre, hasta que la puerta principal se abre, Alexander entra y huelo sangre.
De alguien más.
Mucha.
Mi lobo surge bajo mi piel al instante. Evelessa también lo nota. Levanta la cabeza lentamente.
—¿Alexander?
Él cierra la puerta tras de sí en s