Lucio sostenía suavemente su mano suave con una palma, pero después de escuchar las últimas palabras de Selena, su rostro cambió de repente. Sus ojos se volvieron extremadamente fríos en un instante, e incluso las comisuras de sus labios se volvieron frías y duras. Selena no se atrevió a mirarlo, pero cuando volvió a mirarlo, la ira de Lucio se convirtió en una mueca de desprecio en sus labios en un instante, haciendo que la gente se sintiera un poco incómoda con solo mirarlo.
Afuera el clima e