Ricardo lo apartó de un manotazo, con los ojos cargados de intención asesina, —Si vuelves a atreverte a difundir cualquier rumor, haré que alguien te cosa la boca.
—Cómo te atreves a ser tan arrogante como un pobre guardaespaldas. Aunque el hermano mayor de Magnolia llegara, no se atrevería a ser tan arrogante como tú. Ya veremos, la familia Fernández pronto trabajaremos con la familia Vargas.
—Sebastián, este pobre guardaespaldas se hacía pasar por el presidente del Grupo Vargas, ¿no te parece