—Magnolia, eres tú la que se arrepentirá de ese momento, la familia Fernández no te dejará en paz cuando llegue el momento. Y tu pobre guardaespaldas, si la familia Vargas se entera de que alguien se está haciendo pasar por su presidente, pagará su precio.
Magnolia oyó el comentario de la señora Fernández, no sabía qué más podía decir.
Después de todo, acababa de decir que el guardaespaldas que estaba a su lado era el presidente del Grupo Vargas.
Pero se lo creía, e incluso pensó que había busca