Mientras Magnolia esperaba el ascensor con Gabriel, vio a Rosalía dentro en una silla de ruedas cuando se abrieron las puertas.
El aire se volvió un poco incómodo.
Gabriel tampoco esperaba encontrarse aquí con Rosalía, tosió y dijo, —Rosalía, ¿qué haces aquí?
—Dicen que aquí hay un médico muy famoso dedicado a la curación de huesos, así que vine a verlo. Acabé topándome con el secretario personal del Ricardo y me enteré de que estaba hospitalizado.
Rosalía tenía una sonrisa suave, como si nada h