Ricardo colgó después y no dio tiempo a Gabriel a preguntar.
Miró a Aria y no pudo evitar alargar la mano y pincharle su carita redonda: —¿Cómo se llama tu mami?
—Mi mamá dice que no puedo decirle a nadie su nombre y su número de teléfono.
El hombre enarcó una ceja: —¿Por qué?
—Porque tiene demasiados pretendientes y mamá no quiere que la molesten.
La impresión que Ricardo tenía de la madre de Aria se volvió menos favorable.
—¿Y cómo te llamas?
—Me llamo Aria Ruiz, tengo cuatro años, soy de Taur