Él ya le había extendido una mano, ¿cómo es que ella no supo aprovechar la oportunidad? La última vez que lo llamó pidiendo ayuda, sus palabras eran tan dulces e incluso lo llamaba «cariño».
Julio, con precaución, preguntó: —Jefe, ¿qué hacemos ahora?
—¿Qué hacemos? ¿Necesitas que te enseñe paso a paso? ¡Quita esa tendencia de una vez!
Julio obedeció rápidamente, pero de repente recibió una información de sus subordinados, que lo dejó desconcertado. —Jefe, ya alguien la bajó y la noticia ya no es