Los policías llevan a Alessia y Jacob al hospital, donde les hacen un chequeo médico. Les revisan las heridas, les limpian las quemaduras, les dan oxígeno y les hacen unos análisis. Les dicen que no tienen nada grave, pero que deben quedarse en observación por unas horas.
-¿Cómo se sienten?-les pregunta uno de los policías que los acompaña.
-Me siento mejor-dice Jacob con una sonrisa-. Gracias por traernos aquí.
-Yo también me siento mejor-dice Alessia con otra sonrisa-. Gracias por cuidarnos.