Jacob y Alessia deciden ir al restaurante El Mirador, pensando que es un lugar elegante y caro. Se visten con sus mejores ropas y toman un taxi. Por el camino, se sienten emocionados y nerviosos por su cena romántica.
-¿Qué te pondrás para la cena?-le pregunta Jacob a Alessia.
-Un vestido rojo que me compré hace poco-dice Alessia con ilusión-. Es muy bonito y me queda muy bien.
-Estoy seguro de que te verás hermosa-dice Jacob con admiración-. Yo me pondré un traje negro que me regaló mi padre.