Paul se queda paralizado, sin saber qué pensar. Por un momento, siente un alivio al escuchar que todo era una broma de Haley, pero por otro lado, siente una rabia al pensar que ella se haya atrevido a jugar así con sus sentimientos.
-¿Una broma?-repite Paul con incredulidad-. ¿Cómo puedes bromear con algo así, Haley? ¿Te parece divertido hacerme creer que me has engañado y que el bebé no es mío?
Haley se encoge de hombros y le sonríe con falsedad. Ella sabe que ha ido demasiado lejos, pero no q