Todos los preparativos para el baby shower estaban listos, la casa ya estaba decorada completamente, así que solo faltaba esperar la llegada de los invitados a la fiesta.
Haley quería que todo saliera extremadamente perfecto, no podía haber margen de error en ningún sentido, así que todos se habían esforzado mucho para darle lo que ella quería.
Incluyendo Alessia... aunque no le había gustado ser participe de todas las estupideces que Haley pedía, igual tuvo que hacerlo porque estaba obligada.