La amo con todo mi ser, soy completamente capaz de cruzar cielo, mar y tierra con el único objetivo de verla bien, a salvo entres mis brazos, como tantas veces ha llorado desconsolada mientras la abrazo, o viendo alguna película romántica tomando chocolate caliente en su pequeña taza, su taza favorita de toda la vida de Winnie the Pooh. Escucharla suspirar, esos largos suspiros que siempre se le escapa cuando entre los protagonistas sucede algo romántico. Siempre me causa tanta ternura verla le