–Bueno, las dejo comer. Que tengan buen provecho, disfruten la comida–acto seguido se va y suelto un suspiro de alivio.
– ¿Sofía?
–Mamá... luego te explico.
Y con eso ambas comemos y hablamos sobre otros temas. No quiero explicarle en estos momentos el porqué de mi reacción, prefiero contarle después o... no.
Él me escuchó en la llamada mientras lloraba de desesperación debido a la ansiedad, estaba en un momento vulnerable y ahora verlo así frente a mí, saber que fue él quien me escuchó me