Al día siguiente, Jacob y Alessia se preparan para ir a almorzar con María. Están nerviosos y temerosos por el comportamiento de María. No saben qué esperar de ella.
-No sé si deberíamos ir-dice Jacob con duda-. Tal vez sea una pérdida de tiempo.
-No podemos faltar-dice Alessia con resignación-. Sería una falta de respeto. Además, quizás esta vez sea diferente. Quizás esta vez nos acepte y nos apoye.
-Ojalá tengas razón-dice Jacob con esperanza-. Pero lo dudo mucho. Mi madre es muy terca y orgu