¿"Otra" mujer?...
Al día siguiente, Valentina volvió a la biblioteca. Esta estaba exactamente como la había dejado… y, al mismo tiempo, se sentía como si algo hubiera sido movido o cambiado de lugar. Lo notó en cuanto cruzó la puerta, como si el aire mismo le dijera que algo no estaba bien, no era algo visible de inmediato. No había libros fuera de lugar, ni cajones entreabiertos, ni huellas en la alfombra antigua que cubría el suelo de madera oscura.
Las cortinas pesadas seguían cayendo en pliegues perfectos,