CAPÍTULO 99: VIDA Y MUERTE
Théo
La atmósfera en la carpa es tensa mientras Thalia, sostiene al último de los trillizos de Evadne. El pequeño Aurelian yace inerte con su piel azulada y un grito que no llega a ser.
—¡No! —exclamo en un grito que resuena en las paredes de la carpa.
Thalia, imperturbable, inicia las maniobras de reanimación. Cada segundo parece eterno mientras observo con impotencia el frágil intento de devolverle la vida a mi hijo. El tiempo se estira como un hilo fino, y mi coraz