Evadne
Mi cuerpo se congela y un escalofrío recorre mi espalda al escucharla llamarlo “mi amor”. Doy un paso hacia atrás, casi involuntario. Théo se queda inmóvil, pero mi hermana sigue con la mano extendida, esperando que él se acerque.
—¿Buscarte? ¿De qué estás hablando Calliope?
—No lo sé con certeza… yo… no puedo recordarlo —dice sosteniendo su cabeza.
—Hermana, ¿qué te sucedió? —cuestiono, pero manteniendo la distancia. Cubro mi vientre cruzándome de brazos, aunque dudo que eso oculte lo