CAPÍTULO 11: ACERCAMIENTO
Evadne
Después de tres horas cortando la leña con el vestido pegado a mi cuerpo por el lodo, empiezo a considerar que no fue la mejor idea del mundo ponerme altanera con la tal Juno. Los brazos me arden con cada levantamiento que hago del hacha y ya me he quedado prácticamente sin fuerzas, pero mi terquedad por probar que soy capaz de hacer esto es lo único que me impulsa a seguir.
Levanto el hacha una última vez para cortar un tronco grueso de roble, confiada en que m