Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl murmullo de la multitud, una mezcla de sirvientes, guardias menores y algunos ciudadanos que se habían congregado, era un zumbido bajo y ansioso. La incertidumbre se cernía sobre ellos.
Nefertari se puso de pie en una plataforma improvisada. A su lado Serket se mantenía en un segundo plano. Baketamon se situó junto a Nefertari, mirando a todos, escudriñando cada rostro, intentando reconocer a los que habían ido y venido al palacio en las últimas semanas. La anciana curandera Amunet también se situó junto a Nefertari, apoyada en un bastón de madera tallada. —Pueblo de Menfis —la voz de Nefertari resonó en el patio, cortando el murmullo—. Sé que la incertidumbre los oprime. Que los rumores los atormentan. La guerra… la guerra es una bestia que no solo devora hombres en el desierto, sino también la verdad en nuestros corazones. Un murmullo de asentimiento recorrió la multitud. Algunos rostros mostraban la desesperación, otros, el re






