Mundo ficciónIniciar sesiónAhmose y Khafra, iluminados por el resplandor de las llamas, observaron la destrucción. Los gritos de desesperación de los rebeldes se ahogaban en el fragor del fuego. La fortificación secundaria de Imhotep era ahora una pira ardiente.
La retirada fue tan silenciosa como la llegada. Los hombres de Ahmose se desvanecieron en la noche, dejando atrás la fortificación en llamas. … El desierto era implacable y eterno y se había convertido en el es






