Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol, un disco sangriento en un cielo empolvado, se arrastraba hacia el oeste, tiñendo las dunas y los cuerpos de un naranja óxido. El campamento avanzado del General Nakht, establecido en una depresión rocosa a la vera del camino, olía a ceniza, a sudor y a una capa persistente de miedo. Las voces, roncas por la batalla, se alzaban en gritos de órdenes y risas ásperas. Habían capturado un pequeño contingente del ejército real durante una escaramuza matutina, y ahora la “interrogación” come







