49.
Por un momento Morgan pudo recordar Port Royal y la vida que tenía ahí, vacía, llena de alcohol y fracasos. Recordó cuando regresó y su mujer ya lo había olvidado y cambiado, podía sentir ese dolor, tal vez no el mismo que la sirena transmitía, era un dolor propio que había enterrado y creía que ya no volvería, pero la tonada melancólica lo hizo escarbar en lo más profundo de su memoria.
Tratando de distraerse volteo hacia otra dirección y vio a lo lejos a la reina que por el contrario a lo qu