47.

La chica estaba tocando la flauta que alguna vez el príncipe le regaló y en la que entonaba las canciones que alguna vez cantó para él cuando lo rescató. Lamentablemente aprendió a tocarla después de que había escuchado al príncipe hacerlo y entonar las mismas melodías, así que no pudo demostrar que ella era la dueña de esas notas y con ello darle una pista al príncipe.

—¿Melody? —la voz de la prometida del príncipe hizo callar la canción que tocaba con dolor—. ¿Podemos hablar? —Hizo a un lado
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