Abbey no supo en qué momento exactamente sus piernas, no, su cuerpo entero, comenzó a moverse.
—¡Evan!
—¡Amateur!
Alastor avanzó dos pasos, pero ya fue tarde. Evan y Abbey fueron tragados por la tela que cayó encima de ellos. Hubo un silencio tenso, los fans no se atrevieron a siquiera mover un dedo y Alastor menos.
Cuando vió movimiento debajo de la tela enorme, soltó la respiración que no sabía que estaba conteniendo y fue a ayudar.
Evan abrió los ojos y sintió un peso en su pecho. El peso s