—Es una vista hermosa.
No evito el tono maravillado y alucinante de mi voz. Estamos en el piso más alto del hotel y puedo ver prácticamente toda la ciudad, desde el gran ventanal del dormitorio. Las luces encendidas de los otros edificios y las grandes casas dan un espléndido color a la noche oscura.
—¿De verdad está bien que estemos en un lugar así?.—volteo a ver a Evan quien se está quitando el saco despacio cerca de la puerta. Creo que no debe ser bueno quedarnos porque de seguro es mucho di