-¿Quién eres tú?.—Miraba fijamente entrar al hombre vestido de negro con la máscara. Se pavoneó por todo el lugar para luego sentarse frente a mí en otra silla.—¿Eres..?
—¡Silencio!.—Espetó duramente, pero su voz salió distorsionada por el aparato en su máscara.—Eres muy ruidosa.
Yo sentía el miedo en cada uno de mis poros ¿Quiénes eran éstos hombres y qué querían?
—¿Qué queréis?.—Pregunto en general pero solo recibí sonrisas macabras de los tres hombres, mientras que el que estaba sentado fren