-Ya está todo listo. Tengo a una de ellas comiendo de mi mano, pero las demás todavía dudan.
Espera pacientemente a que la otra voz conteste. La verdad es que ya se está aburriendo de este estúpido juego. Lo que le apetece es ir a un bar y beber hasta que alguna hermosa mujer se le insinúe. O mejor aún, que aquella pelirroja curvilínea pueda sacarle todo el estrés, de la manera que él mejor sabe.
-No me importa si le tienes que poner tu traje Armani debajo de los zapatos. A esas estúpidas las t