Mundo ficciónIniciar sesiónAbbey
Ya han pasado unas cinco horas desde que me acosté para supuestamente dormir pero no tengo ni la más mínima posibilidad de hacerlo.
El recuerdo de lo que le hice y dije a Evan me carcome desde dentro hacia fuera.
Me odio, me odio con el alma, porque yo fui la causa de todo el dolor en el rostro de Evan, de todo el sufrimiento y la tristeza que se encontraba allí. Aún así me seguía reflejando en sus ojos







