Mundo ficciónIniciar sesiónEl ejercito de plata marchaba al castillo dorado, pasando por las aldeas y destruyendo todo a su paso por ordenes de Silver, sin importar lo que dijera el Conde Druposqui. Nada los detenía.
Una maliciosa sonrisa se dibujó en el rostro de Silver al ver a lo lejos la silueta del castillo dorado que aclaraba al igual que el cielo. Mizuki y Mupi se preparaban para las prácticas, cuando en eso uno de los vigías se les acercó y alarmado les anunció:
—¡Se acerca el ejercito







