Mundo ficciónIniciar sesiónDruposqui y Llelican ya se encontraban en el despacho de Silver donde el silencio ambiento la habitación unos instantes, hasta que el Conde con voz cansada y apagada interrogó:
—¿Qué ocurre Silver?
—Hemos recibidos varias amenazas del Castillo Dorado, es momento de atacar, antes de que ellos lo hagan.—Imposible, sabemos bien que el Rey Misem es pacifico y es raro que haga alguna amenaza—Alegó Druposqui.—Es cierto hermano—Admitió el general—Pero, estas amenazas no vienen de Mi






